El apego en la infancia es la relación afectiva más profunda, íntima e importante que establecemos las personas. Se caracteriza por ser una relación duradera en el tiempo, estable y consistente. Asimismo, es permanente durante la mayor parte de la vida. Se crea en aquellos momentos donde los niños expresan algún tipo de malestar o necesidad (por ejemplo: tienen hambre, se sienten solos, se hicieron daño…) según la forma que tienen los padres de apaciguar esa necesidad o malestar.
De esta manera, el apego en la infancia es uno de los aspectos más importantes en el desarrollo de los niños debido, por un lado, a que es una necesidad biológica y, por otro lado, a que es lo que dota al niño de un sentido de seguridad, confianza, autoestima y autonomía para enfrentarse al mundo.
Por todo ello, resulta fundamental establecer un apego adecuado con los hijos ya que el tipo de apego que desarrollan en la infancia influirá en cómo el niño se desarrolla, se comporta y se relaciona con los demás en el futuro.
Pautas para desarrollar un apego en la infancia
Algunas pautas para desarrollar un apego en la infancia seguro con los hijos son las siguientes:
- Responder a sus necesidades primarias.
- Prestarle atención y mostrarse disponible.
- Transmitir protección y seguridad.
- Ayudarle a calmarse.
- Fomentar su autonomía.
- Ofrecer contacto físico y afecto.
- Respetar y permitir la expresión de sus emociones.
- Mostrarse tranquilo cuando se atienden sus necesidades.
- Poner límites de manera sensible.
- Darle tiempo y espacio para que explore.